Frankenstein o el moderno Prometeo – Mary W. Shelley (Aldiko)

Aprenda de mí, si no de mis palabras, por lo menos de mi ejemplo, cuál peligrosa es la adquisición del conocimiento, y cuánto más feliz es el hombre que cree que su ciudad natal es el mundo, que aquel que aspira a ser más grande de lo que admite su propia naturaleza.