Por eso en el panteón de Homero es Zeus, antes que nada, el que truena, el que congrega las nubes; «cuando relampaguea…, dispone un aguacero indescriptible o un pedrisco, o una nevada cuando la nieve salpica los labrantíos»[14]. Tenía por mensajero a Iris, el Arco de Siete Colores
