Campbell, Mitología Primitiva

De aquí las figuras guardianas que están a ambos lados de las entradas a los lugares sagrados: leones, toros o terribles guerreros con espadas desenvainadas. Están allí para impedir la entrada a los «aguafiestas», a los defensores de la lógica aristotélica, para quienes A nunca puede ser B; para los que el actor nunca ha de abandonarse a su papel, para quienes la máscara, la imagen, la hostia consagrada, el árbol o el animal no pueden convertirse en Dios, sino sólo aludirlo. Tales graves pensadores han de quedarse fuera, pues lo que se intenta al entrar en un santuario o al participar en un festival es ser alcanzado por el estado conocido en India como «la otra mente» (en sánscrito anya-manas: mente ausente, posesión por un espíritu), donde uno está más allá de sí mismo, embelesado, apartado de la propia lógica de autoposesión y dominado por la fuerza de una lógica de indiferenciación, donde A es B y C también es B.

Citando a Hizinga, Homo Ludens

Campbell, Mitología Primitiva

«Considerando todo el conjunto de la llamada cultura primitiva como una esfera de juego», sugiere Huizinga como conclusión, «preparamos el camino para un entendimiento de sus peculiaridades más directo y más general que el que permitiría cualquier análisis meticuloso psicológico o sociológico» [6]. Y estoy de acuerdo de todo corazón con este juicio, añadiendo únicamente que deberíamos extender la consideración a todo el campo de nuestro tema presente

Citando a Hizinga, Homo Ludens

Campbell, Mitología Primitiva

«Que yo sepa, etnólogos y antropólogos coinciden en la opinión de que la actitud mental con que se celebran las grandes fiestas religiosas de los salvajes no es una de ilusión completa, hay una conciencia sobreentendida de que las cosas no son reales»

Citando a Hizinga, Homo Ludens

Campbell, La Historia del Grial

Pues, como dice James Joyce en Finnegans Wake: «tan imposibles como son todos estos hechos, resultan tan probables como aquellos que pueden haber sucedido o como cualesquiera otros que nunca nadie pensó que pudieran ocurrir».

Campbell, La Historia del Grial

Si recordamos que la festividad de San Jorge en abril ha reemplazado a la antigua festividad pagana de la Parilia, que la de San Juan Bautista en junio ha sucedido a una festividad pagana del agua celebrada a mitad de verano, que la de la Asunción de la Virgen en agosto ha desbancado a la festividad de Diana, que la de Todos los Santos en noviembre es una prolongación de una antigua festividad pagana de los muertos y que la Natividad de Cristo fue asignada al solsticio de invierno en diciembre porque se consideraba que ese día era la Natividad del Sol, difícilmente puede tachársenos de temerarios o exagerados si conjeturamos que la otra festividad cardinal de la Iglesia cristiana —la solemnización de la Pascua— pudo haber sido adaptada, del mismo modo y por motivos similares de edificación, a una celebración análoga del dios frigio Atis en el equinoccio de primavera.

Citando a Frazer, la Rama Dorada

Campbell, La Historia del Grial

Es un dato que resulta importante como indicación de la naturaleza primitiva del golpe doloroso.

la actitud que propició la transformación radical de los mitos salvajes que hemos estudiado.

Campbell, La Historia del Grial

En Oriente, las formas de iniciación están planificadas: uno sabe en qué fase se halla, encuentra a su gurú, se somete a él, no critica, hace lo que le dice el gurú, quien conduce a cada uno a su propia experiencia. No ocurre así en esta búsqueda europea. En el Parzival, uno tiene que buscar su propia naturaleza, su propia inspiración; seguir a otro sólo lleva a la ruina. Este es el sentido del viaje de Parzival,

Campbell, La Historia del Grial

Los normandos vencieron a los anglosajones, no a los celtas, y los mandaron a los corrales, a cuidar de los cerdos, mientras que en la mesa donde se comía la carne de los cerdos la gente hablaba francés, no aquel vulgar inglés. Por tanto, cuando la comida está fuera es pig o swine, pero cuando se sirve en la mesa es porc. Cuando está fuera es cow [«vaca»] o calf [«ternera»
pero cuando se sirve en la mesa es bœuf o veau: el francés dentro y el inglés fuera, en la despensa y en los cuartos de los criados. Pero el entretenimiento es necesario en las comidas, y los artistas favoritos son los bardos celtas. De manera que en el comedor se reúnen los tres estratos.