Atilano Dominguez, Spinoza, obras completas

Por otra parte, lo que había sido una estrecha colaboración entre religión y política durante la época de lucha contra las tropas españolas (1568-1609), se transformó pronto en rivalidades entre sectores religiosos del calvinismo oficial, afines a grupos políticos de la monarquía Orange. El enfrentamiento tuvo lugar en el sínodo de Dordrecht (1618-1619), entre los llamados arminianos o remontrantes (replicantes) y los gomaristas o contra-remontrantes, donde los primeros quedaron asociados al partido político de los regentes o liberales y los segundos al partido de los orangistas o conservadores. Las consecuencias fueron nefastas, ya que los arminianos fueron expulsados y su representante político, el liberal Jan van Oldenbarneveldt fue ajusticiado y ejecutado en el patíbulo (1619), mientras que los gomaristas impusieron sus ideas, entre ellas el artículo 36 de la «confessio belgica», que suponía que el calvinismo era la religión del estado y que su representante, Mauricio de Nassau, reforzaba su poder con el apoyo de los calvinistas estrictos.

Graeber&Wengrow, El amanecer de todo

En realidad, ya hemos dado un primer paso. Nos resulta más fácil ver, ahora, qué pasa cuando un estudio que es riguroso en todos los demás aspectos comienza por la idea no puesta a prueba de que hubo alguna forma original de sociedad humana; que su naturaleza era fundamentalmente buena o mala; que existió una época anterior a la desigualdad y a la conciencia política; que algo pareció cambiar todo esto; que civilización y complejidad siempre vienen al precio de las libertades humanas; que la democracia participativa es natural en grupos pequeños pero no puede darse a las escalas de una ciudad o un Estado-nación.
Ahora sabemos que estamos en presencia de mitos